A diferencia de los perros, que suelen toser o mostrar cansancio evidente cuando tienen problemas del corazón, los gatos son maestros del disfraz. Sus instintos de supervivencia los llevan a ocultar el dolor y la debilidad, lo que convierte a las enfermedades cardíacas felinas en un enemigo silencioso que muchas veces se detecta cuando ya está en una etapa avanzada.
Aunque existen diferentes tipos de cardiopatías (como problemas en las válvulas o defectos congénitos), la reina indiscutible en los gatos es la Miocardiopatía Hipertrófica.
Esta enfermedad provoca que las paredes del músculo cardíaco (especialmente el ventrículo izquierdo) se engrosen y se vuelvan rígidas. Como resultado, el corazón pierde flexibilidad, no puede llenarse de sangre correctamente y tiene que esforzarse el doble para bombearla al resto del cuerpo.
Razas como el Maine Coon, Ragdoll, Sphynx y el Persa tienen una predisposición genética a desarrollarla, aunque cualquier gato mestizo puede padecerla.
Dado que no tosen como los perros cardíacos, debes estar muy atento a estas señales sutiles (y otras no tan sutiles):
Respiración rápida en reposo (Taquipnea): Si tu gato está durmiendo profundamente y notas que su pecho sube y baja muy rápido (más de 30 a 40 respiraciones por minuto), es una señal de alerta.
Respirar con la boca abierta: ¡Un gato sano casi nunca jadea! Si tu gato jadea como un perro después de jugar poco tiempo o estando en reposo, es una urgencia.
Letargo y aislamiento: Deja de jugar, duerme más de lo normal (incluso para un gato) y se esconde en lugares oscuros o de difícil acceso.
Pérdida de apetito o peso: Come menos o ignora sus premios favoritos.
Debido a que la sangre no circula bien en un corazón enfermo, se pueden formar coágulos (trombos). Si un coágulo viaja y bloquea el flujo de sangre a las patas traseras, el gato sufrirá una parálisis repentina de las patas traseras, acompañada de maullidos de mucho dolor y almohadillas frías al tacto. Esto es una emergencia médica extrema.
Si tu veterinario detecta un soplo o una arritmia durante un chequeo de rutina, el siguiente paso indispensable es un ecocardiograma. Es una ecografía del corazón, indolora y no invasiva, que permite ver el grosor de las paredes del corazón y cómo fluye la sangre.
Aunque las cardiopatías como la MCH no tienen cura, se pueden manejar excelentemente con el tratamiento adecuado para darle a tu gato una buena calidad de vida:
Medicación de por vida: Tu veterinario recetará pastillas para ayudar a que el corazón se relaje, diuréticos si hay líquido en los pulmones, o anticoagulantes para prevenir los trombos.
Minimizar el estrés: Un corazón enfermo no tolera bien los picos de adrenalina. Mantén una rutina tranquila, evita cambios drásticos en casa y proporciónale refugios seguros donde nadie lo moleste.
Monitoreo en casa: Aprende a medir la frecuencia respiratoria de tu gato mientras duerme. Es la herramienta más valiosa que tienes para saber si la medicación está funcionando o si necesitas ajustar la dosis con el veterinario.
Las cardiopatías asustan, pero con chequeos veterinarios anuales y mucha atención a los detalles, puedes proteger el corazón de tu felino por mucho tiempo.
En el caso de los felinos, el alimento terapéutico de Hill's formulado y clínicamente recomendado para tratar tanto la insuficiencia cardíaca como la renal es Hill's Prescription Diet k/d (Kidney Care).
Aunque su nombre resalta el cuidado renal ("kidney"), esta es la dieta oficial de Hill's para proteger la función vital del corazón en los gatos.
Bajo en sodio: Esto es crucial. Los niveles controlados de sodio evitan la retención de líquidos en el cuerpo, lo cual previene que se acumule líquido en los pulmones (edema pulmonar) o alrededor del corazón.
Alto en Taurina y L-Carnitina: Contiene niveles elevados de estos aminoácidos, los cuales son el "combustible" principal que el músculo cardíaco del gato necesita para bombear sangre con fuerza.
Rico en Omega-3: Los ácidos grasos extraídos del aceite de pescado ayudan a reducir la inflamación y mejoran significativamente el flujo sanguíneo.
Los gatos con problemas de corazón (especialmente si están tomando medicamentos diuréticos recetados por el veterinario) necesitan mantenerse muy bien hidratados.
Afortunadamente, el Hill's k/d también se distribuye en Perú en su versión de lata (alimento húmedo). Mezclar las croquetas con un poco de lata, o darle una comida al día 100% húmeda, ayudará a proteger sus riñones del esfuerzo extra que causan los medicamentos para el corazón.