La clave para que tu perro interactúe con otros perros, o se socialice, es la familiaridad y la experiencia. Debes exponer a tu perro a la mayor cantidad posible de experiencias positivas, con tantas personas, lugares y animales diferentes como puedas.

¿Tu perro se mantiene calmado, seguro de sí mismo y controlable cuando está interactuando con otros perros o personas? Algunos perros muestran curiosas peculiaridades de personalidad. Tienen miedo de personas que usan guantes o de hombres con barba. Algunos ladran ferozmente cuando ven a otro perro o están aterrados de subir a un coche.

La socialización tiene como objetivo corregir este tipo de comportamiento en los perros. Es un proceso que debe comenzar cuando el perro es joven, pero continuar a lo largo de toda su vida adulta. Incluso un perro que ha sido adoptado de adulto puede beneficiarse del entrenamiento de socialización.

La familiaridad genera éxito

La clave de la socialización es la familiaridad y la experiencia. Quieres exponer a tu perro a la mayor cantidad posible de experiencias positivas, con tantas personas, lugares y animales diferentes como puedas.

La simple exposición repetida no es suficiente; la experiencia que tenga tu perro en estas nuevas situaciones debe ser positiva. Así que, invitar a los hijos de un amigo para que tu perro se acostumbre a ellos no será de ayuda si lo pellizcan, lo pinchan o lo asustan.

Empezar desde pequeños

Cuando tu perro aún es joven, las clases de adiestramiento y las reuniones de cachorros en tu casa o en la clínica veterinaria son una oportunidad fantástica para que tu perro haga amistad con otros perros. Resiste la tentación de sobreproteger a los perros nerviosos o de regañar en exceso a los demasiado alborotados. Los perros son animales sociales y necesitan aprender a interactuar entre ellos; no es sorprendente que la mejor forma de hacerlo sea interactuando.

Permite que conozcan personas de todas las formas, tamaños y edades, y ten algunas golosinas a mano para ayudar a recompensar el buen comportamiento. Recuerda no dejar nunca a tu perro solo con bebés o niños muy pequeños. Los niños muy pequeños podrían lastimarlo o asustarlo sin querer, y si tu perro se sobresalta o se siente incómodo, podría reaccionar contra ellos.

Cambia la ruta de los paseos diarios y lleva a tu perro a lugares a los que no esté acostumbrado. Cuantas más experiencias tenga, más cómodo se sentirá en situaciones fuera de lo común.

Tú eres el líder

Los perros, por instinto, tienen un fuerte sentido de jerarquía y tú debes estar siempre en la cima. Necesita saber que tú estás seguro y no tienes miedo antes de que él pueda no tenerlo.

Si estás intentando que tu perro se sienta cómodo cerca de animales más grandes pero tú mismo estás nervioso, entonces detente. Harás más daño que bien hasta que puedas demostrar que te sientes cómodo con la situación.

Una forma sencilla pero eficaz de ayudarlo a socializar es mantener su atención en ti mientras se encuentra en una situación que no le resulta segura. Tu perro te reconoce como el líder de la manada porque eres fuerte y competente, y obtendrá consuelo del hecho de que el líder se hará cargo de las cosas.

Ayuda profesional

Si tu perro muestra un comportamiento agresivo, no dudes en buscar ayuda profesional. Una reacción agresiva no es necesariamente señal de un perro malo, pero sí es algo que debe ser tratado con rapidez. Habla con tu veterinario, quien podrá recomendarte un especialista en comportamiento.

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