Es un escenario clásico: estás viendo una película tranquilamente en el sofá, tu perro está dormido a tus pies y, de repente, un olor inconfundible invade la habitación. La flatulencia en los perros es completamente natural, pero cuando se vuelve excesiva (o insoportablemente dolorosa), suele ser una señal de que algo en su digestión no está funcionando al 100%.

Las Causas Principales

Para solucionar el problema, primero hay que entender de dónde viene. La mayoría de los casos de gases caninos se resumen en tres categorías:

Aerofagia (tragar aire)

Esto es súper común en perros muy glotones. Si tu perro aspira su comida en lugar de masticarla, está tragando grandes cantidades de aire. Este aire tiene que salir por algún lado. Es especialmente común en razas braquicéfalas (chatas) como los Pugs o Bulldogs.

La dieta

Las croquetas de baja calidad suelen estar llenas de carbohidratos fermentables, maíz o soja, que son difíciles de digerir para ellos. Además, las “sobras de la mesa” (especialmente alimentos picantes, lácteos o altos en grasa) son una bomba de tiempo para su estómago.

Intolerancias o alergias

Al igual que los humanos, los perros pueden ser intolerantes a ciertas proteínas (como el pollo o la res) o al gluten.

Soluciones Prácticas para Casa

Si el veterinario ya descartó enfermedades, puedes implementar estos cambios para mejorar drásticamente la situación:

1. Cambia la forma en que come

Si tu perro es un “aspirador”, necesitas frenarlo. Los platos de alimentación lenta (slow feeders) tienen obstáculos físicos que obligan al perro a comer alrededor de ellos, reduciendo la velocidad y evitando que trague aire.

2. Mejora la calidad de su alimento

Busca un alimento donde el primer ingrediente sea carne real y que tenga bajos niveles de cereales. Si decides cambiar su croqueta, hazlo gradualmente durante 7 a 10 días mezclando el alimento viejo con el nuevo para no irritar su estómago.

3. Adiós a las sobras humanas

Mantén una regla estricta en casa: nada de comida de humanos.

4. Ejercicio regular

El movimiento ayuda a estimular el tracto gastrointestinal. Un buen paseo después de comer (esperando al menos 30 minutos para evitar torsiones gástricas) ayuda a mover los gases a través de su sistema antes de que se acumulen.

¿Cuándo es momento de ir al veterinario?

Un gas ocasional es normal, pero debes contactar a tu veterinario si la flatulencia viene acompañada de:

  • Pérdida de peso o falta de apetito.

  • Vómitos o diarrea crónica.

  • Abdomen hinchado o duro al tacto (esto puede ser una emergencia médica).

  • El perro muestra signos de dolor cuando le tocas la panza.

Autor de Hill's Autor de Hill's

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